Madurado en cuevas de piedra del cerro Verdún
Nuestro Origen
En las sierras de Lavalleja, donde el granito rosa emerge entre pastizales nativos, la familia Recalde empezó a hacer queso con un rebaño de doce cabras Saanen. Hoy, con más de trescientas cabras que pastan libres entre las colinas del cerro Verdún, cada horma de reclat lleva el terroir de la piedra, el viento y la paciencia de quien entiende que las cosas buenas no se apuran.
El Proceso
Las cabras se alimentan de pastos nativos y hierbas silvestres de la sierra. Sin granos, sin encierro. El sabor empieza en la tierra.
Cada mañana al amanecer. Leche cruda, sin pasteurizar, procesada dentro de las dos horas. La frescura es innegociable.
Cuajo natural, corte a mano, moldeado sin prensas mecánicas. Cada horma es única porque cada día la leche es distinta.
Las cuevas de granito del cerro Verdún mantienen humedad y temperatura constantes. Ahí el queso descansa de 45 a 180 días, desarrollando su carácter.
Variedades
45 días
Pasta blanda y cremosa, con acidez cítrica suave que recuerda al yogur fresco. Ideal para untar, ensaladas, o simplemente con pan caliente y un hilo de miel.
90 días
El equilibrio perfecto. La corteza natural empieza a hablar — notas de avellana y manteca tostada con un final herbáceo que cuenta dónde pastaron las cabras.
180 días
Seis meses en la cueva transforman la horma. Pasta firme y granular, sabor profundo con notas de caramelo, pimienta blanca y un retrogusto mineral que solo da el granito.
"El queso no se hace — se deja ser. Nosotros solo cuidamos que nada lo apure."Héctor Recalde, fundador — 1987
Contacto
Enviamos a todo Uruguay. Cada pedido incluye una nota del equipo y la fecha exacta de elaboración de tu horma.
queso@rec.lat